Ciudad fluvial

La navegación deportiva está por definición vinculada a Valdivia, con sus más de 280 kilómetros de ríos navegables y una de las pocas oportunidades en el mundo de adelantarse en una ciudad desde el mar o navegar a través de ella; desde los sencillos botes a remo, las bicicletas náuticas y canoas, así como también kayak, motos de agua, veleros, hasta llegar a yates costeros y oceánicos construidos para navegaciones más prolongadas.

La base de estas actividades se realizan diariamente en los ríos Calle- Calle y Valdivia, ambos de anchos cauces, enmarcados por los hermosos jardines de la Avda. costanera y la Isla Teja forman parte de la columna vertebral de la ciudad. Sus tranquilas aguas son vitales para el transporte de pasajeros y productos, así como de escenario de competencias náuticas. Allí el remo ocupa un lugar relevante a nivel nacional. Además es el marco de las celebraciones de la tradicional “Noche Valdiviana”, con su corso fluvial encabezado por la “Reina de los Ríos” y su corte de honor, además del espectáculo audiovisual y pirotécnico.

Otro hito destacado dentro del espíritu fluvial de la ciudad es el Santuario de la naturaleza, único ecosistema de Chile, reconocido internacionalmente como humedal de importancia en la conservación de la biodiversidad. Destacan las más de cien especies de aves acuáticas y otros mamíferos (Convención de Ramsar). Posee una población permanente de más de seis mil cisnes de cuello negro. Esta reserva natural de la biosfera es de 25 kms de largo y 2 kms de ancho, y superficie aproximada de 4.887 hectáreas. El bosque nativo en partes se mantiene intacto.